Alguien cree en la reencarnación?
Ella.
Ella no era la niña más bonita, ni la más rubia, ni la que llevaba más lindos vestidos.
Ella ayudaba a las monjas a arreglar el escenario, los vestidos, los decorados...para los bailes que se iban a representar en el curso, pero nunca fue elegida para bailar, era demasiado alta.
Un día alguien llevo unas zapatillas de baile, con su puntera rígida, de raso rosa, con largas cintas para atar, el sueño de todas. Todas se las quería probar. Ella no pudo, no le cabía el pie.
Ella en sueños bailaba, un sueño que se repetía una y otra vez. Bailaba de manera desconocida y sentía un placer tan grande, que sólo mucho después pudo darle nombre.
En la juventud Ella bailaba con temor y mesura ante los demás, pero a solas, lo hacía como en sus sueños, con libertad, a su aire, sin moldes.
Ella, cada vez que se sube a un automóvil, le entra una opresión en el pecho... se ahoga, sufre.
Ella lleva foulares largos al cuello, chales para abrigarse, gorros, sombreros...
Un día oyó hablar de Isadora Duncan, fue a ver la película que sobre ese personaje se estrenaba y mientras
la veía sintió un escalofrío en su interior que le lleva marcada el alma desde entonces.
Ella guarda unos zapatos que un día compró porque le parecieron buenos para bailar, aunque Ella bailaba descalza. Nunca los estrenó.
Ella espera bailar algún día, si no en esta vida, en otra. Como antes fue.

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