Recordando a Emilia, la madre, de sus historias en Larache, de su taller de costura de donde parece salir la famosa novela. Su ayuda a confeccionarme algún vestido, incluso a confeccionarlo ella para mi, he escrito esto.
Con todo mi afecto.
Telarañas en los dedos
dulce algodón de terciopelo
han acariciado tus manos
las texturas de su cuerpo?
Palpa seda natural
algo de moiré o angora sin maullar
Un paño de alpaca para abrigar
o un encaje siempre espectacular.
Un lamé dorado para impactar
vaporosos tules para volar
damascos de tierras lejanas
para soñar.
Las dulzuras de las telas
cada una singular
para crear cosas bellas
otro ARTE como tal.
