A LOS QUE SE VAN
Y emprendió el camino que debía hacer. No miraba hacia delante, miraba atrás, sin
ira, sin rencor, sólo sorprendido por cómo le parecía haber malgastado esta
vida. No estaba satisfecho, dudaba que
le sirviera para la próxima.
Mirando hacia atrás, se dio cuenta el poco valor que tenía
lo que allá se quedaba. Las cosas no le valían para nada. Una casa, un coche, muebles… Conforme se
alejaba y se acercaba al otro lado, iba haciéndose la luz en su alma. Si,
habían quedado en esa vida muchas vidas entrelazadas con la suya, había habido
amor, compañerismo, risas , lágrimas, dolor , lucha… Ese era su
equipaje , su conocimiento para la próxima. Cruzó la LUZ y al instante lo vio
todo con claridad.
En el próximo viaje en otro cuerpo, en otro sitio, volverá a intentar la
perfección, difícil tarea, volvemos sin memoria, si así fuera, de otra manera
seria este mundo.
Encarnita Ruiz.
